Gabriel de Elveland
// May 31st, 2009 // Sin Categoría
La historia ya tiene título. Aquí está el segundo capítulo, espero poder seguir escribiendo a este ritmo.
Capítulo II – La Mansión
Pasé al interior de aquella mansión, no me parecía de lo más elegante, pero al menos era mejor en los cuales vivían los otros maestros. El anciano me condujo hasta una escalera, subimos y pasamos frente a varias puertas, llegamos al final del pasillo, nos detuvimos frente a la última puerta – Aquí podrás dejar tus cosas – Abrió la puerta, sin duda nadie había habitado ese lugar en años, despedía un olor a polvo y humedad, había una cama en el centro, unas grandes cortinas oscuras cubrían la ventana, un pequeño armario estaba en una esquina y un escritorio en la otra, era grande y tenía una pequeña lámpara, había algunos libros sobre él, el anciano me dejó y me dijo que cenaríamos en una hora. Dejé todo en el suelo, no me preocupé por acomodar nada, pasado mañana partiría y no quería tener que volver a acomodar todo, me recosté en la cama y ahí me quedé.
De pronto me sobresalté, me había quedado dormido, vi mi reloj, había pasado una hora exactamente, salí apresurado y me dirigí al comedor… un momento, no sabía dónde estaba el comedor, el viejo me había llevado directamente al dormitorio sin explicarme nada. Bajé, supuse que estaría abajo y sí, ahí estaba, era la siguiente puerta al bajar las escaleras, entré y me disculpé inmediatamente, el viejo se limitó a decir – Llegas tarde, toma asiento – la comida se veía apetitosa, era carne, bien cocinada, un poco de ensalada y un vino bastante añejo, ¿Habría cocinado todo el viejo? No parecía que alguien más viviera ahí, y si el viejo trataba a todos como me había recibido supongo que nadie habría querido trabajar para él.
Algo me seguía atormentando, ¿a qué había ido si el Maestro Rembrant estaba muerto y cómo era posible que mi Maestro no lo supiera? Pensaba en esto cuando el viejo preguntó – ¿Es verdad que viniste a buscar a Rembrant para que te ensañara el arte de la espada? – Le respondí asintiendo con la cabeza – Pobre de ti, aunque él estuviera no creo que haya accedido a hacerlo, ese hombre estaba lleno de ira – No supe qué contestar, poco sabía de los antiguos maestros excepto lo que contaban las leyendas y cuando había ido con los otros apenas si intercambiamos palabra, sólo se limitaron a enseñarme. Estaba tentado a preguntar cómo había muerto Rembrant, pero pensé que tal vez sería una falta de respeto, pero el viejo otra vez dijo algo – Rembrant nunca tuvo ningún aprendiz, no es que nadie quisiera aprender de él, sino que todos le tenían miedo, nadie soportaba su entrenamiento, era incansable, podía combatir por horas, algunos decían que era un demonio – Qué cosas más interesantes estaba contándome aquel anciano, nadie sabía algo tan oscuro acerca de los Maestros de Elveland. Me quedé pensativo, esperando a que dijera más, pero siguió comiendo, al terminar tomo un poco de vino y me dijo – Acompáñame a la estancia, hace mucho que nadie me visita y desde que ese viejo gruñón murió ya no tengo con quién hablar, quiero que me cuentes tu vida, por cierto, ¿cuál es tu nombre? – Tragué el bocado y respondí – Gabriel, señor, Gabriel de Elveland -.
Pasamos a la estancia, un lugar bastante acogedor. Había un librero, con algunos tomos, no muchos, una hoguera y 2 sillones frente a ella, la ventana daba al patio trasero y era mucho más grande que las de las otras habitaciones en las que había estado. El viejo se sentó en uno de los sillones, parecía agradarle mucho el estar en esa habitación, reposó sus brazos en el sillón y me invitó a sentarme, me senté y esperé a que este me hiciera alguna pregunta, pero no lo hizo, me impacienté, se suponía que le hablaría de mi vida, ¿estaría esperando que empezara a hablar, el viejo seguía ahí, así que empecé por el principio.





-Tenias razón, esto me deja impaciente, espero que en el siguiente capitulo pasen mas cosas!!! Pero vas bien!
Pues ya se esta haciendo una agradable costumbre esa buena narrativa que estas imprimiendo en tus historias, que bueno que ya encontraste un titulo para ella y espero poder seguir leyendo acerca de Gabriel, animo y continua como vas!
!
Que curiosa tu forma de escribir en este capitulo… en el primero no me dejaste una sensacion de querer leer mas, simplemente comenzaste la narracion, y me gusto, pero ahora estoy ansioso por el siguiente capitulo jejeje…
Espero poder leerte pronto, asi que nos veremos despues, suerte…
Maldito… tendré que comenzar a escribir para unirme a la legión literata… jojojo muy bueno… hey, y Mitzuy cuándo va a escribir algo el perro?
a mi no me gusta leer sin dibujitos les recomiendo que vallan pensando en dibujarle aunque sea monos de palos y bolitas
Por dios
Apoyo totalmente la moción! xD
Vas bien, la historia cada vez es mas interesante.
Siguela.
Vaya, pensé que sería más extenso el relato. Ya veo lo que me decías.
Pero me gusto mucho. Sigue así, no te detengas por “pequeñeces”.